En la imagen se ve la central de una alarma cableada. Las alarmas cableadas son sistemas de seguridad en los que los sensores (de movimiento, puertas, ventanas, humo, etc.) están conectados por cables a una unidad central de control. Dicha centralita se instala en un lugar discreto de la casa. Al funcionar con cableado físico, la señal de cada detector llega de forma directa a la central cuando se dispara una alerta. En este tipo de sistemas, la central suele alimentarse con la corriente eléctrica del hogar y incluimos una batería interna de respaldo para seguir operando ante un apagón.

Comparación: alarmas cableadas vs inalámbricas
La diferencia clave está en el medio de comunicación: las alarmas cableadas usan cables físicos para conectar sensores y sirenas con la central, mientras que las inalámbricas transmiten por radio o WiFi. Esto implica que las inalámbricas son fáciles de instalar y reubicar, ya que no requieren tender cables, pero a cambio dependen de baterías en cada sensor y pueden verse afectadas por interferencias. En cambio, las alarmas cableadas ofrecen una conexión estable que no depende de ondas de radio. En la práctica, esto significa mayor fiabilidad y menos interrupciones en la señal. Por ejemplo, una alarma inalámbrica puede fallar si hay mucho ruido electromagnético o si las pilas se agotan, mientras que una alarma cableada, al no usar baterías en los sensores, necesita mucho menos mantenimiento periódico para recambios.
Beneficios principales de las alarmas cableadas
- Conexión robusta y sin interferencias: Al usar cableado físico, la señal no sufre pérdidas ni interferencias de otros equipos electrónicos. Esto hace al sistema más robusto, ya que no depende de radio o WiFi. Como señalan algunos expertos , las alarmas cableadas “tienden a ser más robustas en lo que a mantener la conexión se refiere, ya que no dependen de señales inalámbricas que pueden ser interferidas o bloqueadas”.
- Menor mantenimiento: Al no llevar pilas o baterías en los detectores (solo la central), ahorran el trabajo y costo de cambiarlas frecuentemente. Esto reduce el costo a largo plazo: Destacamos que “el hecho de que no dependan de baterías provoca que el mantenimiento resulte menos costoso a largo plazo”.
- Mayor seguridad ante sabotaje: Dado que no hay señales de radio que bloquear, es más difícil para un intruso desactivar el sistema. Además, como explican expertos, “los delincuentes podrían intentar cortar el suministro eléctrico antes de entrar”, pero si la alarma está cableada con batería de respaldo, seguirá funcionando normalmente. Esto reduce los riesgos de sabotaje eléctrico.
- Velocidad y capacidad de conexión: Los sistemas cableados permiten conectar muchos sensores simultáneamente sin pérdida de rendimiento. Al no tener que “salvar obstáculos” (como paredes o interferencias), la red interna de alarmas puede mantener velocidades elevadas y agregar más dispositivos. Esto es útil en casas grandes: se pueden instalar numerosos sensores o cámaras conectados al mismo panel sin comprometer la fiabilidad.
- Estabilidad en el tiempo: Las alarmas cableadas tienden a tener una vida útil más larga y son consideradas “de las más seguras del mercado”. Al no depender de tecnología inalámbrica cambiante, suelen ser más predecibles en su funcionamiento diario.
Consejos para instalar un sistema cableado

- Planificar la instalación profesionalmente: Las alarmas cableadas requieren obra eléctrica, por lo que lo más seguro es contratar a instaladores especializados. Un profesional garantizará que el cableado cumpla normas y esté bien oculto, evitando errores comunes.
- Ocultar el cableado: Es fundamental que los cables queden empotrados o cubiertos. Si quedaran a la vista, un intruso podría cortarlos fácilmente y dejar inoperativo el sistema. Se recomienda pasar los cables por dentro de muros, techos o canaletas protegidas.
- Elegir ubicación estratégica de la central: La caja de la alarma (centralita) debe situarse en un punto seguro pero accesible. Algunos expertos aconsejan ubicarla donde el sonido de la sirena pueda alertar a los vecinos (por ejemplo, una pared interior cerca de una ventana). También conviene que esté cerca de la alimentación principal y de un punto de conexión telefónica o de red.
- Pensar en el futuro: Diseña el sistema pensando en posibles ampliaciones: deja capacidad en la central para agregar más zonas o sensores si lo necesitas. Pregunta por sistemas híbridos que permitan combinar detectores cableados con otros inalámbricos, en caso de que luego quieras cubrir un área de difícil cableado.
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